Cómo Purgar un Radiador Paso a Paso (y Cuándo No Basta)
Cómo purgar un radiador con y sin llave, en qué orden hacerlo en un piso, qué pasa con la presión de la caldera y cuándo el ruido o el frío no se arreglan purgando.
Cuándo hay que purgar
Un radiador se purga cuando calienta por abajo y está frío por arriba, cuando hace ruido de borboteo al arrancar la calefacción o cuando tarda mucho más que los demás en calentarse. Las tres cosas tienen la misma causa: aire acumulado en la parte alta del radiador que impide que el agua caliente llegue.
Lo normal es purgar una vez al año, al encender la calefacción en otoño. Si tienes que hacerlo cada pocas semanas, el problema es otro y lo vemos al final.
Qué necesitas
- La llave de purga: una llavecita cuadrada que se vende en cualquier ferretería por un euro. Muchos radiadores modernos llevan un purgador que se abre con un destornillador plano o con los dedos.
- Un vaso o trapo para recoger el agua que saldrá.
- Nada más. No hace falta cerrar la caldera ni vaciar nada.
Cómo purgar un radiador, paso a paso
- Apaga la calefacción y espera 20 o 30 minutos a que el agua se enfríe. Con la bomba en marcha el aire circula y no se acumula donde toca; con el agua caliente te puedes quemar.
- Localiza el purgador. Está en la parte alta de un lateral, en el lado contrario a la llave de paso. Es un tornillo pequeño con un orificio.
- Pon el vaso debajo y gira la llave un cuarto de vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj. Oirás un silbido: es el aire saliendo.
- Espera a que salga agua en chorro continuo, sin burbujas. Es cuestión de segundos.
- Cierra girando en el sentido de las agujas del reloj, sin apretar a tope.
- Repite en el resto de radiadores.
En qué orden purgar en un piso
Empieza por el radiador más cercano a la caldera y termina por el más alejado. En una casa de dos plantas, primero la planta baja y luego la de arriba. El aire tiende a subir y a irse hacia los últimos de la instalación, así que si empiezas por ellos vuelves a meter aire en los primeros.
Revisa la presión de la caldera después
Cada vez que sacas aire, sale también algo de agua y la presión del circuito baja. Mira el manómetro de la caldera: debe marcar entre 1 y 1,5 bar en frío. Si ha quedado por debajo de 1, abre la llave de llenado (normalmente una llavecita azul o negra bajo la caldera) hasta recuperarla, y ciérrala bien. Si se te va por encima de 2,5, tienes explicado cómo bajarla en cómo bajar la presión de la caldera.
Muchas calderas se bloquean con error de “baja presión” tras un purgado a fondo. No es avería: es que hay que rellenar.
Cómo purgar un radiador sin llave
Si el purgador es del tipo tornillo con ranura, vale un destornillador plano. Si es el cuadrado clásico y no tienes la llave, unos alicates de punta fina sirven en apuro, con cuidado de no redondear el cuadradillo. Los radiadores de aluminio modernos suelen llevar un purgador manual que gira con los dedos.
Lo que no conviene es forzar un purgador viejo que no gira: se parte, y entonces sí tienes una fuga.
Cuando purgar no arregla nada
Si después de purgar el radiador sigue frío, o si tienes que purgar cada dos semanas, el aire no es el problema de fondo:
- Frío abajo y caliente arriba (al revés que el aire): es lodo acumulado en el fondo. Se soluciona con una limpieza del circuito, no purgando.
- Uno frío, el resto bien: la llave de paso o el detentor están cerrados o atascados, o el radiador está mal equilibrado.
- Todos tibios: la bomba de la caldera o el vaso de expansión fallan, o la caldera no alcanza temperatura. Mira también por qué la caldera no da agua caliente.
- Aire cada pocos días: entra por alguna parte. Puede ser una microfuga, un purgador automático averiado o el vaso de expansión pinchado, que mete aire en el circuito.
En esos casos, revisamos la instalación completa. Tienes el detalle en el servicio de reparación de radiadores en Madrid, o llámanos al 604 173 289.